Y cuando te conocí
con ese tu largo traje negro
negro como la cascada de tu cabello
donde se tejen las estrellas
y los peces saltan coquetos
supe que no habría nadie mas
después de ti y de tus labios
suaves y tiernos como durazno
cuando te conocí
mi calendario se puso boca abajo
se invirtieron vocales y consonantes
desde entonces cada año
primavera empieza diez días antes,
y cuando sonríes para mi
podemos olvidar el invierno
por que sin más lo conviertes en verano
así de simple, así de tierno,
por eso cada setiembre
tu rostro hace que mi cuerpo tiemble
que mis manos tejan alas de papel
y que mis poemas se atraganten entre si
por que todos son tuyos
desde ese beso en la tarde
desde que te conocí.
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