Te veo parada
en el mar de verdes olas
pensando en algo
masticándolo despacio
luego acelerado
rumiándolo
y se que piensas en otro
en ese idiota agrandado
que de cuernos lo sabe todo
y no puedo dejar de imaginarte
caminando conmigo
mientras cae la tarde
alrededor de las prados
que son de todos
que son de nadie
y me quedo enamorado
de los tatuajes negros y blancos
que se esparcen por tu espalda.
y quisiera besarte
sabiéndote mía
aun si tuviera que pelear por ti
en un coliseo romano
pero no tengo esperanzas
en este mundo que hemos nacido
el toro grande es el que elige
y el que te escribe poesía
es este escuálido becerro.
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