domingo, 1 de abril de 2018

Maldición borracha


Maldigo a la vida que me alejo de tu camino,
a la noche que te acuna en otra cama,
maldigo al licor que me da el valor de hablarte,
haciendo que mis temores al fin se diluyan
maldigo a mi indecisión a la hora de acercarme
y seguir viviendo sin compartir tu aire.

Sentado en esta esquina alejada,
de tus besos y tu cuerpo de durazno,
canto valses con letras enredadas
ebrio de ron y pisco de verano,
lloro la condena de saberte perdida y ajena
la ahogo vaso a vaso desesperado.

Por qué tenía que ser así la vida,
dímelo tu te lo pido de rodillas,
arrastrando mi condena entre las piedras,
dímelo aunque sea en susurros,
no tiene que oírlo nadie más que yo
por qué la noche está estrellada
y yo la maldigo a voz en cuello.

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