sábado, 2 de noviembre de 2013

Nuevamente



Estoy aquí nuevamente,
parado bajo el marco de tu puerta,
con las manos temblorosas,
sudando frio aunque no lo notes,
atormentado por las ganas,
los deseos,
estos sueños locos de besarte,
puede ser que no lo notes,
¿o tal vez si?
a veces mis labios vibran,
buscando con ansias los tuyos,
otras los tengo que morder
para evitar gritar tu nombre,
como si fuera una plegaria,
miro tus ojos y me pierdo aún más,
los temblores vuelven,
el sudor frío,
quisiera acercarme a tus oídos
y susurrar tantas cosas,
que solo tú gobiernas en mis sueños,
solo tú cabalgas mis poesías,
que solo tus besos me queman,
encienden mi piel como el fuego griego,
que una vez prendido nunca se apaga,
era la virgen Vestal de mis labios,
la afrodita de mis deseos,
los más tiernos y los más primales,
recuerdo todo de ti,
cada rincón,
centímetro,
los montes redondos de tu pecho,
tomarlos entre mis manos y perder la razón,
si pudieras verte como yo lo hice,
todos los hitos que fui marcando en tu dermis,
en tu cuerpo de luna nueva,
en tu suavidad de leche,
tú sabes,
tengo ganas de ti,
pero por ahora no puedo,
aun así seguiré aquí,
escribiéndote,
mirándote,
porque sé que la espera vale la pena,
por besarte una vez
y mil veces más,
por amarte una vez,
y dos mil veces más.

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