Estuve tan perdido,
sin poder halla mi norte,
dando vueltas sobre mis talones,
sin saber lo que buscaba,
nunca me gusto ser asi de triste,
ni asi de solo,
entonces apareces,
entre lineas de sol y aroma de lluvia,
como un espejismo para el sediento de amor,
cogiste mi alas rotas,
las amarraste con tus cabellos,
curaste mis heridas con tus manos,
me cobijaste en un costado,
acunaste tu cuerpo a mi espalda,
por un momento crei haber sufrido,
pero vi tus ojos de cielo
y supe que nunca existio dolor,
solo una preparacion para tu llegada,
te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario