Me gustas como gata,
panza arriba,
boca arriba,
cuando puedo acariciar tu barriga
y tu te contorneas,
te retuerces,
giras sobre tu eje,
sobre la cama
y tu mirada felina se extiende,
atravesando las paredes,
juguetea lento con mis ojos,
los caza como si fueran ratones,
los persigue solapada,
agachada en la alfombra
y luego muy lentamente
enredas tu cola en mi cintura
y maúllas,
ronroneas,
lames mis dedos,
la palma de mis manos,
me lames todo,
aun lo que los otros gatos temen
y eres mi gata,
la que escapa por los techos
y se menea a la luz de la luna,
seduciendo a los gatos que encerrados,
tras las rejas,
en las ventanas
atrapados por las puertas,
maúllan desesperados,
ansiosos,
tu caminas al borde de la cornisa
y te ríes de ellos,
caminas lento por el borde,
un paso a la vez,
con esa lentitud que fascina,
coqueta,
y yo,
agazapado en la esquina norte de tu casa,
te espero ansioso,
relamiendo mis bigotes,
embrujado por tus líneas,
atrapado en tu sonrisa
y eres mía,
panza arriba,
boca arriba,
como gata en celo,
como gata en jauría
y eres mía,
como la luna de la cual venimos
y en la cual morimos,
mía siempre,
boca arriba,
panza arriba.