Sentada y sonriendo
con una copa transparente y fria,
dejas que las gotas extintas del hielo
jueguen entre tus dedos,
vas jugando al Titanic
con tu copa llena de Bayleis,
golpeas tus hielos desgastados
en cada sorbo,
en cada intercambio de galanteria,
a veces extraño tenerte a mi lado
frente a frente en nuestras noches bohemias,
acompañados de un vino y tu Bayleis
y algun ocasional cigarro,
pero esos tiempos de dicha
se marchitan en mis recuerdos
cada semana,
despues de cada comida,
pero justo en ese momento,
cuando estoy por olvidarte
vienes montando una sonrisa
y destrozas mis temores
a punta de besos y caricias
talvez sea mas fuerte la rutina,
pues dudo que sea la añoranza,
pero vuelves a mis labios,
a mi cama,
con ese sabor a Bayleis
y a verano...
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