Esa noche,
cuando las sirenas salmodiaban,
y tu figura atravesaba la niebla,
busque por todo lo ancho del cielo
alguna estrella para un deseo,
queria darte un beso de esos,
que se dan y no se regalan,
de los que dicen mucho
sobre algunas cosas que se callan,
queria darte un beso de esos,
que gritan verdad por sus poros
y dejan sabor dulce en los labios,
no un beso que se dan los otros,
un beso que solo sea tuyo y mio,
un beso debajo de las gradas,
a la orilla de la playa,
silencioso,
suave,
frutal,
como gota de rocio,
un beso tuyo
y a la vez mio.
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