jueves, 10 de enero de 2019

Tiza


Niña de tiza
de la amplia sonrisa
blanca como la leche rociada
por toda la vía láctea
quiero besarte por toda la pizarra
mientras el polvo níveo de tus líneas
salta como astillas
para caer en el piso del salón.

miércoles, 9 de enero de 2019

Melissa


Tu nombre se desliza
beligerante y de prisa
entre mis labios al nombrarte
huye saltando de piedra en piedra
como si corriera
sus cien metros planos,
o huyera de mis traviesas manos,
se mete tras las cortinas
jugando a las escondidas
se cubre con el cuerpo temblando
como si estuviera intentando
que lo descubra enseguida,
es que tu nombre tiene
entre sus melódicas siete letras
una pizca de engaño y dos de treta
y el noventa por ciento de una marina brisa,
no es casualidad que rime traviesamente
con las palabras que escribo con prisa
las mismas que cuelgo en esta repisa
echa con trozos de madera cogidas en la playa
que parecen recuerdos húmedos
de besos naufragados
que yacen olvidados
en tus labios de caramelo,
porque al final no los recuerdas
y si no hay huellas en la arena
son una tormenta que no paso,
un remolino de labios que nunca ocurrió
aunque si pasó
para uno de los dos,
para mi tu nombre tiene todo eso
y también se escribe con una sonrisa
de esas que el corazón hacen trizas
que a la primera te hipnotizan
lleva en el punto de la “i” un corazón de tiza,
y ya como ultima rima
solo me queda decir… Melissa.

viernes, 4 de enero de 2019

Kubler Ross: Las cinco etapas del duelo



NEGACIÓN

Grito a voz en cuello
detenido al borde del abismo
¡NO!
perdiéndome lento en mí mismo
en el laberinto sinuoso
que construyen tus palabras,
con mayúsculas desgarradas
atragantadas y desangradas
como puñaladas en mi garganta,
agónico,
afónico como una flauta
que de tanto llorar ya no canta,
el silencio inunda su triste sinfonía,
se van las corcheas del pentagrama
escapando todas con la cabeza gacha
con sus sombreros de fieltro negro
esperando que nadie las vea,
grito haciendo que truene y llueva
en el cielo atormentado de mi pecho,
sin aceptar siquiera el simple hecho
que las palabras no retroceden el tiempo
no se escabullen del tic tac nebuloso
que derrite los recuerdos,
mientras grito nuevamente
alzando mis puños con furia
para golpear el suelo como un herrero
de rodillas frente al cuerpo inerte y rojo
que es mi corazón roto
que muere de a pocos
por culpa de tu destierro.


IRA

Grito,
maldigo y escupo
toda la furia contenida en la tripas,
arañando mis labios desesperado
para borrar acaso con sangre
el sabor maldito y amargo
de cada beso que me has dado,
tomo el cuchillo temblando
lo acerco a mi piel y destajo
una a una muy despacio
las caricias embusteras de tus manos,
las huellas dejadas en mi pecho
por tus senos blancos,
suaves y pequeños
que me quitaban el sueño,
con mi vieja cruz de Santiago
exorcizo tu perfume,
cada ilusión barata,
cada engaño,
los surcos que dibujaban
tus largos cabellos castaños,
no cae lluvia de mis ojos
ni hoy ni mañana
porque no lo mereces
ni siquiera aquellas veces
en que abrazo mi almohada,
bien podría sonriendo
beber cicuta del pico de la botella,
mientras niego pegado al gallo
tu nombre más de tres veces
cantando mi olvido mientras amanece
y juro sobre la tumba de piedra arenisca
que no te pertenezco y nunca lo hice
jamás tuve un anillo en mi bolsillo por meses
fue todo mentira
nunca te quise.


NEGOCIACIÓN

En la piedra gris y opaca
de esta fantasmal lápida
letra por letra tallé mi nombre
golpeando el cincel al ritmo descompasado
de mi sístole y diástole tartamudo
producto de la arritmia crónica
que alegremente me dejaste,
al final del largo día
cuando el dedo huesudo del minutero
marque las veintitrés con cincuenta y nueve de la noche
el tocadiscos brillante y eterno del universo
girará el vinilo negro para empezar de nuevo
y será mi decisión como vivir mi vida
a treinta y tres o a cuarenta y cinco revoluciones por minuto,
la mañana traerá algunas promesas nuevas
las cicatrices se cerraran un micrómetro más cada segundo
los girasoles empezaran su lenta danza
el dolor se evaporara lento
elevándose como la brisa del mar,
la luz que destroza el tejido pálido de la noche
se colará en cada tramo
de su manto cubierto de estrellas
entonces sabré aquello que me juraron mis abuelos
que nadie muere
por un adiós salpicado de mentiras,
las palabras con color de pretexto
no manchan nunca la sonrisa vestida por años,
que los amores así como hacen falta
también sobran.


DEPRESIÓN

Llevo al cementerio
cada mañana sin falta
un ramo grande de flores blancas
con pétalos salpicados de algunas lágrimas
y las coloco en el florero de vidrio soplado
que fabriqué con aquellas burbujas
que reventabas traviesamente mientras reías
girando sin parar alrededor mío,
quisiera evitarlo de alguna forma
dejar tu nombre olvidado y perdido
entre las pagina libros
que nunca he leído
pero siempre alzas el vuelo asesino
para clavar tus garras de águila en mi pecho
dibujando surcos carmesí en mi dermis
tan profundo y sin miedo
como lo hacías con tus besos,
quisiera decir que no me dueles
que no puedo sentir que te he perdido
porque nunca me habías pertenecido
pero las piezas de lego rotas y dispersas
del anillo de juguete
que arme para pedir tu mano
torturan las plantas de mis pies descalzos
cada vez que me levanto de nuestra cama
por el lado izquierdo
recordándome con su vértices filosos
todo lo que en este momento pierdo.


ACEPTACIÓN

Después de algunos días
donde no empezaba la mañana
y la luna no se escondía,
luego tres botellas de vino de higo
y el abrazo desbordante de mis amigos
entiendo,
por fin entiendo,
que el dolor muchas veces enseña
con severidad y una regla de madera,
la lección entra con sangre
gota por gota,
mientras vas subiendo tus notas,
cada quien decide cómo pasa el examen
si aprobamos a la primera
o buscamos el sustitutorio,
por eso luego de estas noches desveladas
quemando pestañas hasta la madrugada
obtengo mi doctorado
en letras góticas sobre cartón dorado
dice que tu nombre ha sido borrado,
el dolor puede venir furtivo  a visitarme
buscando rendijas para perforar
tratando de llegar a los recuerdos,
pero mi corazón se ha envuelto con cicatrices
tejiendo redes pesqueras en punto cruz,
puede intentar devorarme la oscuridad despiadada
pero no podrá lograr ya nada
porque pase lo que pase yo siempre seré luz,
ya no hay roció de madrugada en mis mejillas
ni polvo y huesos en el ataúd,
el día pasa vertiginoso
la tarde avanza por el mar azul
en la noche mi alma canta y brinda
solo a mi salud.

jueves, 3 de enero de 2019

Maybe


Maybe,
escapa tembloroso de tus labios
y al mismo tiempo decidida
con una sonrisa de medio lado
lanzas el sedal y anzuelo
presurosamente al vuelo
y uno hipnotizado
con el aroma de tu cabellos enredados
de lluvia salpicados
se lanza a morder presuroso y anhelante
el arpón sonrosado de tus labios,
porque lo sabes bien amada
que tus labios son una cascada de agua fresca
donde mi amor se refresca
donde mi alma se completa.

Maybe,
vuelve a flotar en el aire
junto al aroma que tu cuerpo exhala
cuando quito pétalo a pétalo tus ropas,
como una flor que se deshoja,
y me detengo impresionado
frente a tus dos montes coronados,
esos que desbordan seducción,
recorro beso a beso su elevación
sus límites de galaxia
y descendiendo con el tobogán de mi lengua
hacia el desierto dorado
con pinceladas color acanelado
que es tu vientre,
y tropiezo torpemente con tu ombligo
por andar de distraído
caigo implorante de rodillas
cerca de la tierra prometida.

Maybe,
me dices con la mirada
mientras coges mi cara con tus manos cálidas
y tus dedos se humedecen
con el sudor que produce mis poros al amarte,
desvisto mi cuerpo y mi alma frente a tus ojos
travieso y apresurado
y no importa que veas mi hombría rasurada
porque es por ti que esa idea se quedó clavada
como una estaca firmemente enterrada
y esa limítrofe línea roja
al final de tu extenso desierto
es la promesa de un futuro incierto
promesa de esa jungla que se me antoja,
la borro tiernamente con mis labios
nada detendrá mi viaje a tu intimidad cálida
ni siquiera que tu piel queda pálida
cuando de golpe mi lengua juega con tu flor rosada,
y luego sonríes alocada,
pero ahora como un mal escritor,
que pierde sus apuntes en el viento
dejo para otro momento
el relato de cómo te hago el amor,
porque una sola vez no basta
y cada vez que eres mía
te convertiré en poesía,
así que ven aquí mi niña de color canela
dame un beso y enciende las velas,
y no te atrevas a decir que es el último beso
yo no pienso creerte eso,
porque siempre que pregunto si podré volver a verte
a tenerte
me dices: “maybe”

Tenlo por seguro


Tenlo por seguro niña mala
lo mío no es solo anhelo de cama
no pido noches de sudor, sexo y sabanas
ni de pasiones tras cortinas cerradas,
te quiero para hacer más dulce la vida
así de simple y específico
y aunque suena algo terrorífico
deja que esta noche te haga la comida,
quizás puedas ver en la mañana
que las flores que colgare a tu ventana
en su perfume dulce y silvestre
pueden decir cosas sin que me cueste,
te susurraran con la brisa entre sus pétalos
y quizás arranquen tus miedos y dolores
que se vayan en el viento, déjalos
permíteme llenar tu vida de colores,
no importa para nada nuestro pasado
lánzalo sobre tu hombro y déjalo olvidado
que ahora en este instante somos tú y yo
y eso es lo que le importa al corazón.