Tantas veces quisiera cantarte
susurrando al oido muy despacio,
otras veces quisiera encandilarte,
acariciando cada poro en tu espacio.
Me tienes aqui como un loco asustado,
que muere por tu voz y tu mirada,
escribiendote poemas desesperado,
tratando de hacer un todo de la nada.
No lo ves por tus miedos hermosa señorita,
que estoy enloquecido por tus suaves besos
y el aroma de tu cuerpo que no he olvidado.
Seria de cobarde decir que tu piel no me exita,
que tus labios no permanecen en mis rezos
o que tu eres mi dueña en todo lo soñado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario