Te veo,
recostada en las sabanas,
transparente,
podria decir que levitas,
que no tienes contacto
con el algodon de la tela,
te observo en silencio,
moviendote suave,
contorneandote,
tu figura estilizada,
deliciosa,
eres mi princesa,
mi mujer,
no imagino una vida fuera de nuestra cama,
una palabra sin la compañia de tus besos,
pocas veces lo digo,
pero soy afortunado de tenerte a mi lado,
de compartir este camino amarillo,
aun cuando conoces mis demonios
con tu sonrisa los borras en silencio,
pero lo que mas agradezco,
lo que mas valoro,
es esa frase que pronunciaste,
"no creí que sentiría esto por ti",
y ahi acabo mi mundo,
los demonios,
los temores,
las sombras que acechan,
todo cambio en ese instante,
hoy te lo confieso,
no quiero a otra mujer a mi lado,
no quiero otros labios pegados a los mios,
no quiero otro despertar sin tu mirada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario