Desapareces,
como el humo de mi cigarrillo,
atrapada por el aire,
por la brisa,
por la luna,
te vas con la marea,
sin fiestas,
ni bailes,
dejas tu mascara plateada
y te marchas,
huyes para ser exactos,
corres freneticamente
montada en tu corcel negro,
sin voltear la vista,
sin buscar mis ojos
inundados de aguacero,
escapa,
corre,
no te detengas,
porque mas que verme llorar
no querras ver en mi rostro
la marca gris y helada
de la indiferencia.
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