No vengo a prometerte lunas, estrellas o cometas,
galaxias, nebulosas,
ni días de dicha para una vida entera,
no voy a mentirte pues me conoces demasiado,
como los navegantes a las islas vírgenes,
los cabos,
los amarres,
no te diré nada de eso, porque sé que habrá días difíciles,
donde todo nos sepa rancio, triste, frio,
pero si puedo jurarte sobre la tumba de Neruda,
de Vallejo, de Cervantes,
que nunca me iré de tu lado ni de tu vida, pase lo que pase
tú formas parte de ella desde un tiempo que ya parece ajeno,
de tiempos tontos que ya no nos pertenecen,
he crecido a tu lado y tú al mío,
estamos hecho de arena, cerveza, pizza y lágrimas,
demasiadas lagrimas para mi gusto,
tu vida esta enlazada a la mía, como la luna al mar,
el sol a la playa,
el whisky al hielo,
el humo al cigarrillo,
y solo tú sabes, en este mundo loco y remolinante
que mi vida te pertenece en más de una forma,
cuando ya bailando un tap arrítmico sobre mi tumba,
tus ojos, tus labios y tu cuerpo me llamaron a la vida,
cuando poder hacerte el amor una vez más fue motivo
suficiente
para hacerle la cobra a la parca y decirle:
¡lo dejamos para otra flaca!
entonces, esta vida que vivo ya no me pertenece,
es solo tuya para hacer y deshacer a tu antojo,
amoblarla como tu desees,
puedes ponerle cortinas, un candelabro,
papel tapiz de flores, unas macetas largas,
vidrio catedral, alfombras persas,
y yo encantado habitare por siempre en ella a tu lado,
y es que tu piel escondida entre mis labios,
tu cabello con gotas de mar escondido entre mis dedos,
tu nombre escondido en “mi rima”,
tu risa escondida entre mi música,
es todo lo que puedo pedirle al mundo.
Así que no vengo a ofrecerte nada que tú no poseas ya,
lo único que tengo para ofrecerte son mis poemas
desafinados,
un vaso listo para beberme la vida a tu lado,
tener en mi bolsillo un encendedor, tus cigarrillos,
dos boletos a cualquier playa que se te antoje,
mi mano firme para que me guíes a cualquier nuevo reino,
no me importa tu vida, ni siquiera tu presente,
ni cuanto me quieras o si llegaras a amarme,
no te asusto con un anillo que ata y aprieta,
te doy mis alas para que volemos
y alzo mi copa brindando a tu nombre
mi rima,
mi verso,
mi reina,
mi amor.