Las horas pasan
con el péndulo macabro
cantando metálicamente,
tic tac
tic tac,
y sentado frente a las hojas
secas,
amarillas,
deshechas
del árbol de manzano,
me pregunto en que ruta
empezar mi viaje,
mi nuevo viaje,
que ruta pueda que me lleve
esta ves a tu lado,
cuanto tiempo caminare
acompañado del metálico
tic tac,
tic tac,
no importa ya,
han pasado meses,
años,
siglos,
mi cabellera ausente,
mis manos temblorosas,
nada meda una pista verdadera,
pero aquí vamos,
a buscarte en las líneas del tiempo,
aquel punto donde solte tu mano,
voy por mi amor,
voy por ti.