martes, 6 de agosto de 2013

Eva, sin censura

Eres pecado,
delicioso pecado,
apasionada y deliciosa,
¿como decirlo entre lineas?,
¿explicarlo con frases rebuscadas?,
definirte entre corcheas y pigmentos,
colores sepia y medios tonos,
eres como musica rasgada,
salida de lo profundo del vientre,
eres intimidad calurosa,
ardiente,
sofocante.

Tu lo sabes,
eso es muy cierto,
nublado por el whisky te lo dije,
no me imagino un mundo
fuera de tu cuerpo,
alejado de tu sexo,
no lo niego,
seria tonto hacerlo,
quiero permanecer anclado,
a tus caderas fogosas,
a tus senos pequeños,
al liquido nacido de tus entrañas
con el que bañas mis bajos deseos,
los mas primarios,
agresivos y salvajes.

Somos así,
tu, la luna y yo,
nuestra cama lo confirma,
ese templo griego que tenemos
solo para nosotros
por las noches,
por las tardes,
las mañanas y madrugadas,
somos insaciables
irremediablemente sexuales,
irrefrenablemente carnales,
pero no me arrepiento,
nuestra intimidad es un mundo,
del que somos los unicos dueños,
y eso
mi princesa
no lo cambio por nada.